Cuando pensamos en iniciar un negocio, una de las primeras cosas que buscamos es saber qué se vende, dónde hay clientes y qué oportunidad parece tener mayor demanda.
Pero: ¿Tengo las capacidades que ese negocio necesita? No todos tenemos la misma facilidad para vender, cocinar, diseñar, negociar, atender clientes, organizar, reparar o aprender determinadas actividades. A esa facilidad natural podemos llamarla talento.
El talento no significa que ya seamos expertos. Una persona puede tener facilidad para algo, pero igualmente necesitar aprendizaje y práctica para convertir esa facilidad en una verdadera habilidad.
Porque encontrar un negocio con clientes es importante. Pero también lo es tener o desarrollar las capacidades necesarias para atenderlos.
Fuente: Conceptos sobre talento y desarrollo de fortalezas: Gallup/Clifton Strengths. Competencias emprendedoras: marco EntreComp, difundido por la Comisión Europea y utilizado como referencia en trabajos de la OCDE.




