¿Cuándo conviene delegar tareas?

  • Cuando careces de tiempo suficiente para realizar las tareas importantes propias de tu puesto.
  • Cuando es necesario o conveniente desarrollar profesionalmente al empleado para que en el futuro sea capaz de asumir determinadas responsabilidades.

Por otra parte, no conviene delegar tareas como:

  • Actividades específicas de dirección, como la definición de objetivos y planes estratégicos.
  • Asuntos especialmente importantes.
  • Resolución de situaciones de crisis o emergencia.
  • Tareas que implican el manejo de datos confidenciales.

Fuente: adrformacion.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *