Existen costos indirectos que son necesarios para las operaciones diarias que no se pueden atribuir directamente a un producto o servicio específico. Ignorarlos puede reducir la rentabilidad y poner en riesgo la sostenibilidad del negocio.
- Servicios públicos: Gastos como electricidad, agua, gas e internet son fundamentales para las operaciones diarias.
- Mantenimiento y reparaciones: El mantenimiento regular de equipos e instalaciones previene averías costosas y prolonga la vida útil de los activos.
- Seguros y licencias: Proteger el negocio contra riesgos y cumplir con las regulaciones locales requiere inversiones en seguros y licencias.
- Gastos de marketing y publicidad: Promocionar productos o servicios es esencial para atraer y retener clientes.
- Depreciación de activos: Los equipos y herramientas pierden valor con el tiempo.




