Un cliente que espera demasiado no se siente valorado y esta experiencia puede repercutir en la imagen de nuestro negocio.
Estas son algunas ventajas de esta eficiencia.
- Genera fidelización y lealtad.
- Otorga ventaja ante la competencia.
- Genera una buena experiencia al cliente lo que hace recomendable al negocio.
- Se atiende una mayor cantidad de clientes satisfechos.
Cuando no se puede dar una respuesta afirmativa al cliente es bueno ofrecerle alternativas.




